ALEJANDRO ROJAS BRUCE
04/01/2020
Miles de personas han vuelto a las calles para demostrar que las protestas contra la desigualdad siguen vivas. Tras once semanas de manifestaciones y al menos veinticuatro muertos, los manifestantes se tomaron este viernes el centro de Santiago de Chile.
Desde las primeras horas de la tarde se empezó a juntar la gente en la céntrica Plaza Italia y llegada la noche ya eran decenas de miles. Demostraron así que el calor del verano y las fechas estivales no son un impedimento para seguir exigiendo mejoras en salud, educación y pensiones.
Los chilenos piden que el Gobierno de Piñera escuche al pueblo que se manifiesta desde el 18 de octubre. Las medidas hasta ahora tomadas por el presidente no han sido suficientes para satisfacer las peticiones de la gente, que señala a las propuestas neoliberales de Piñera como las culpables de las desigualdades.
En la jornada tuvieron lugar enfrentamientos entre Carabineros y manifestantes con piedras y barricadas que hicieron retroceder a los efectivos. Una iglesia y bancos fueron saqueados e incendiados por algunos manifestantes.
Las cifras ofrecidas por el Instituto Nacional de Derechos Humanos señalan que en el marco del estallido social ha habido 3583 heridos y el número de detenidos asciende a 9589.