Fernando Huerta Jiménez
14/01/2020
Tras años de investigación y estudios, el Hospital General de Massachusetts han podido desarrollar una nueva teoría para poder calmar los daños que pueden causar las mitocondria disfuncionales que podría dar lugar a un nuevo tratamiento para los trastornos genéticos raros y para aquellos tratamientos más comunes que se asocian con la edad.
«Toman electrones de los alimentos que comemos y los transfieren a oxígeno», explica Vamsi Mootha, investigador del Departamento de Biología Molecular de MGH y autor principal del artículo, quien compara este proceso con un río que baja por una montaña, con molinos de agua que aprovechan el flujo para producir energía.
Aunque pueden causar una acumulación de electrones, si finalmente esos trastornos mitocondriales bloquean ese flujo suave. El exceso de electrones finalmente se vierte al torrente sanguíneo en forma de lactato.
Motha explicó de alguna manera el nuevo tratamiento que realizó con sus compañeros de un modo muy concreto y en el que detalla varios aspectos de su tratamiento.»Nuestro nuevo tratamiento terapéutico se dirige directamente al lactato circulante como un medio para disipar de manera segura el exceso de electrones. Se restablece el equilibrio redox y se reanuda el flujo dentro de la célula. Nuestra enzima no tiene que introducirse en la célula: funciona con los productos químicos entrantes y salientes para beneficiar el funcionamiento interno de la célula”.
Mootha aclara que aún queda mucho por hacer antes de que LOXCAT esté listo para ser probado en humanos, pero cree que esta investigación, que fue financiada por la Fundación Marriott, podría tener un profundo impacto.
«En este momento, tenemos muy pocas formas, si es que hay alguna, de enfrentar las consecuencias de la disfunción mitocondrial», lamenta Mootha. Este enfoque novedoso potencialmente ayudará a muchas condiciones genéticas diversas cuyo punto final común es el desequilibrio redox.