Fernando Huerta Jiménez
12/01/2020
La muerte de Iron Man fue uno de los momentos más complicados y emotivas para todo seguir de la saga de Marvel. Tras un chasquido épico y en los brazos de la mujer que amaba, Pepper Potts, su llama se apagaba y con ella, se marchó Iron Man. Aunque eso sí, pudo tener un final distinto, ya que así lo confesaron Matt Aitken y Jen Underahl, en una entrevista con Insider.
«Dimos a los cineastas un gran abanico para elegir, y uno de ellos mostraba que la energía de las gemas había llegado hasta su cara, sacando uno de sus ojos de su cuenca que quedaba colgando de la mejilla», explicó Aitken entre risas, reconociendo que los Russo «no apostaron por ese”.
Para unos podría ser un final demasiado extremo para Iron Man, pero otro quizás lo hubiesen entendido y lo habrían visto con cierta lógica debido al grandísimo poder que tiene las llamadas Gemas del Infinito, que gracias a ellos destrozaron el brazo de Thanos.
«Hicimos una versión de Dos-Caras en el que podías ver tendones y dientes», está fue una de las opciones que barajaron y que pusieron en pie a los hermanos Russo. «Con cualquier elemento de desarrollo, quieres ser capaz de dar a los directores una gama completa, desde un toque ligero hasta el horror, aunque éste último nunca fuera una opción», señaló Underdahl.
“Pero haciendo este ejercicio y dejando ver cada etapa, pueden señalar y rodear el punto al que creen que debe parecerse», continuó el productor. «Hicimos varias rondas, desde lo espeluznante hasta lo más ligero, de vuelta a la confirmación de que ese es el punto en el que pensamos que el público no se va a asustar demasiado, pero entendiendo que Tony ha llegado al punto de no retorno», concluyó.