Alejandro Romero Jiménez
14/01/2020
María Jesús Montero Licenciada en medicina y ex consejera económica de la Junta de Andalucía, repite con la cartera de hacienda en el gobierno de Pedro Sánchez. Este gobierno de coalición trae bajo el brazo mucho acento andaluz. Del mismo modo la ministra de hacienda añade a sus quehaceres la portavocía del gobierno de la nación.
Desde su llegada al Gobierno procedente de la Junta de Andalucía entonces presidida por la actual ex presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, Montero, ha ido ganando peso en el Ejecutivo y el partido socialista obrero español ha participado en debates electorales y formado parte del equipo negociador para la investidura.
Muchos de los analistas, de los que se incluye un servidor, ve en esta partida de ajedrez un movimiento de alta traición con el que el actual presidente del gobierno se cobra una puñalada. De esta forma pretende allanar el camino de San Telmo a la reincidente ministra de economía.
Sobre el partido socialista obrero andaluz pesa la sentencias de los cursos de formación en los que por primera vez en la historia un ex presidente de Andalucía pisara la cárcel. Todo ello unido a la gran batalla de Ferraz entre la actual secretaria general socialista de Andalucía , Susana Díaz y el martirizado, por aquel entonces ex diputado Pedro Sánchez Castejón. Sin menospreciar, que por primera vez en treinta y siete años en San Telmo y en el hospital de las cinco llagas rige un presidente no socialista.