Manuel Salvador Garrido
16/01/2020
Se ha identificado el primer contagio en Tailandia de una nueva cepa que en 2002 desencadenó la epidemia de síndrome respiratorio agudo grave
La OMS anunció que dada la evolución del virus de neumonía que ha aparecido hace en Wuhan (China) y la identificación de un primer contagio en Tailandia, convocará al Comité de Emergencia en una reunión de urgencia para valorar las opciones.
El primer caso de neumonía china se trata de una nueva cepa del virus que en dos mil dos acabó desencadenando en la sonada epidemia de síndrome respiratorio agudo grave (SARS). El epicentro fue en Tailandia, en una persona que regresaba de un reciente viaje a China. Las autoridades sanitarias de este país han informado oficialmente a la OMS de la situación, según ha confirmado este organismo.
Se trata de una mujer que volvió de Wuhan, foco epicentro de este nuevo virus, el pasado ocho de enero. Un diagnóstico realizado en laboratorio confirmó que se trataba de esta cepa. De acuerdo con el portavoz de este organismo, Tarik Jasarevic, la paciente fue hospitalizada inmediatamente y ahora se recupera de la enfermedad.
Durante las últimas semanas de diciembre, sesenta personas desarrollaron neumonía en la ciudad de Wuhan, una gran aglomeración con más de once millones de habitantes. El origen se localizó en un mercado de pescados y mariscos que comercializa animales vivos. De los pacientes diagnosticados, con este nuevo tipo de coronavirus en Wuhan, uno de ellos falleció. Se trataba de un hombre de sesenta y un años. El mercado de pescado, foco principal de la epidemia, ha sido cerrado por las autoridades chinas.
Por el momento, ningún miembro del personal sanitario de los hospitales chinos ha sido contagiado, afirmó ayer la OMS. Sin embargo, la posibilidad de la infección pueda detectarse en otros países existe y, por este motivo, la agencia sanitaria de la ONU ha pedido que se aumente la vigilancia en los países vecinos.
Por ahora la OMS no ha emitido recomendaciones restrictivas respecto a los viajes, ya que este tipo de coronavirus aparecen regularmente en la regíon. De todas formas, el organismo ha ofrecido una ayuda técnica a China para intentar entender el porqué de esta nueva epidemia y sus posibles consecuencias.
La comunidad científica internacional se preocupa por este nuevo brote infeccioso y pide a China que informe rápidamente sobre la situación para poder identificar a otros enfermos en el exterior. La cercanía del nuevo año chino, que se celebrará el próximo 25 de enero y provocará grandes movimientos de población en este país, podría favorecer la expansión del virus.