Manuel Salvador Garrido
16/01/2020
El grupo Lantia Publishing desarrolla una máquina de impresión bajo demanda capaz de imprimir en siete minutos
La irrupción de Amazon ha formado un mercado editorial que ha obligado a todo el sector a replantearse cambios en sus modelos de negocio, con el objetivo de poder competir con Internet.
En Sevilla, la empresa Lantia Publishing se alió el pasado año con Logista Libros, para lanzar un sistema de impresión de libros que permitiera editar un solo ejemplar de un título concreto pedido por un usuario en Internet para evitar el cartel de agotado.
“Tenemos una planta de producción con seis máquinas que publican 3.000 libros al día”, explica el director general de Lantia, Enrique Parrilla. “Lo que te permite hacer microtiradas de dos o tres ejemplares”, añade el director de producción de esta empresa, Gabriel Losada.
La empresa da un paso más y en su librería sevillana de Isla de Papel ha desarrollado una máquina, bautizada como “Dragona”. Esta es capaz de imprimir un libro en siete minutos.
“Esta máquina no sirve para hacer una tirada de muchísimos libros, pero permite imprimir un libro en unos minutos», explica el director general de Lantia. La idea fue tomada de un viaje de Enrique Parrilla a Nueva York, hace más de un lustro. Allí observó en una pequeña tienda de Brooklyn “un engendro frankestiniano y se rompía cada dos por tres, me explicó una de las dependientas” pero “nos pusimos a buscar una herramienta similar y encontramos que la empresa Ricoh estaba desarrollando algo parecido”.
Tras un año trabajando se ha conformado una máquina casi “hecha a medida y que tiene un único proveedor de piezas, lo que agiliza las posibles reparaciones”, añade. Según los dueños del negocio, uno de los requisitos era que la máquina no necesitase de conocimientos especiales para su manipulación para que ellos mismos fuesen autosuficientes.
Las opciones de esta Dragona son infinitas: el papel se puede elegir de entre todos los estilos y los dos PDF se unen en un ejemplar mediante pegamento. Los formatos van desde la medida estándar hasta una un poco superior. El nuevo fenómeno nacido en Sevilla permite además pedir un libro por Internet desde casa, esperar siete minutos y bajar a recogerlo.
“El cliente perfecto para este tipo de libros es el que busca libros universitarios, manuales jurídicos, de ciencia, libros especializados… pero también libros de fondo, como por ejemplo del escritor argentino Abel Posse”, dicen los libreros. Explicaban que necesitan imprimir catorce títulos para que se rentabilice. Además, la máquina incluye un software que impide que se puedan hacer copias no autorizadas por la editorial.
“Tratamos de tener lo mejor de los dos mundos: la experiencia de las librerías con el fondo de Amazon. En España se publican más de 80.000 libros cada año y el 80% de los que se venden lo hacen por recomendación. Al final es el librero de confianza quien orienta a los lectores. Además, este sistema ahorra espacio en la librería”.
Una empresa que hace más de un lustro contaba con seis empleados, gracias a la innovación que ha sido el motor de Lantia Publishing, ha pasado a contar con más de cincuenta empleados.